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Agradecimiento y testimonio de una nueva profesora del Stella Maris College

Queridos amigos, como decía Tolkien “Si muchos de nosotros dieran más valor a la comida, la alegría y las canciones que al oro atesorado, éste sería un mundo más feliz” y eso es precisamente lo que se hace en este colegio a través de las prácticas pedagógicas como el Art of Eating, los conciertos pedagógicos, la Escuela de música y muchas otras, que pretenden que el niño crezca en todos los aspectos y descubra la Belleza.

Por eso quiero dar las gracias, no solo por contribuir a que este proyecto sea tan completo y apasionante y haga tanto bien en nuestros alumnos, sino también por la enorme oportunidad que me habéis dado de poder formar parte de él. Estrenarme como profesora en el Stella Maris College es para mí un gran privilegio por el que estoy enormemente agradecida. Gracias a Dios, por todo lo recibido, gracias a todos, por tanto.

En la misma línea, Lewis afirmaba que “La educación sin valores (o, como diríamos en el Stella Maris, la educación sin virtudes), por más útil que nos pueda parecer, solo hace de los hombres un demonio más inteligente” y así es, pues, la verdadera educación, la que permite al niño crecer, en el sentido más amplio de la palabra, es aquella que fomenta el desarrollo de virtudes. Si tuviera que resumir en una frase lo mejor de este proyecto, escogería la siguiente: “En cada niño se esconde un genio, un héroe, un santo” y esto es algo imprescindible para tener en cuenta en nuestra tarea de educar.

El mismo autor definía la amistad como aquello que se produce cuando un hombre le dice a otro: “¡Qué! ¡Tú también! ¡Pensaba que era solo yo!

Y ha sido este año cuando verdaderamente he comprendido el significado de esta frase. Tanto trabajo ha servido para generar este buen clima entre todos de ayuda y apoyo.

Por ello, doy las gracias a todos y cada uno de los que formáis la gran familia del College, en especial a Teresa, por su paciencia con mis constantes preguntas, su gran ayuda y su ejemplo, y a Andrés, por hacer posible que llegue todas las mañanas al colegio y por tantos buenos consejos.

Porque, como decía Benson “formamos amistades y crecemos a partir de ellas” y yo he crecido a partir de todos vosotros, profesional y personalmente. GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS.

Que nuestra Stella Maris siga siendo el faro que nos guíe, que nos muestre el camino, que nos ilumine en nuestro viaje a través del mar embravecido que es el mundo de hoy en día.

Por último, utilizando las palabras de Chesterton, os animo diciendo “Bebed porque sois felices, pero nunca porque seáis desgraciados” ¡Feliz y santa Navidad a todos!

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