logo

Carta de un montañero

Montañeros me hace crecer en la amistad con mis compañeros, pero sobre todo con Dios. El «Grupo de Montañeros» está siempre unido. A la mayoría de nosostros nos pasa que nos despertamos y decimos: «Hoy toca marcha…ufff». Empezamos amargados el día y despues estamos tan contentos.

Una de las mejores experiencias del «Grupo de Nazaret – Montañeros» ha sido las convivencias de este curso.

En las convivencias nos meten caña para que nos despertemos rápido poniéndonos música a todo volumen, lo que hace que entrenemos la fuerza de voluntad. Luego hacemos físico duro, lo que hace que entrenemos el físico. Se hace una cantidad de actividades, todas especialmente trabajar una virtud, de manera que en «Nazaret – Mon

tañeros» creo que se alcanza la perfección y mucho más.

Cuando yo volví de estas convicencias quería seguir entrenando todas esas virtudes. Si no fuera por montañeros no iría todos los días a la capilla.

Con montañeros doy un paso al cielo cada día y me acerco a Dios cada vez más.