Izado de Bandera por los 10 años del Stella Maris College
13/04/2026 2026-04-14 16:44Izado de Bandera por los 10 años del Stella Maris College
Izado de Bandera por los 10 años del Stella Maris College
Este lunes 13 de abril, en el marco de las celebraciones por el décimo aniversario de la colocación de la primera piedra del Stella Maris College, se realizó un solemne acto de izado de bandera que reunió a alumnos, profesores y familias del colegio, además de colaboradores y la participación especial de doña María San Gil.
Este izado de la bandera fue en una ocasión para dar gracias por los diez años del colegio «10 años de navegación, 10 años de bendiciones», como afirmó el director, padre Juan Antonio Granados, DCJM.
Durante su discurso, María San Gil invitó a los alumnos a mirar al pasado reciente de España para comprender el valor de la libertad de la que hoy disfrutamos. Recordó los años de terrorismo en el País Vasco, describiéndolos como una etapa marcada por el miedo y la falta de libertad, evocando la figura de Gregorio Ordóñez, a quien definió como un ejemplo de valentía y coherencia: un “tipo absolutamente normal que consiguió hacer de su vida algo extraordinario”.
Destacó su firmeza moral y su capacidad para alzar la voz cuando el silencio dominaba, enseñando a toda una generación a perder el miedo. El homenaje se extendió a todas las víctimas del terrorismo, subrayando que “son los héroes de nuestra democracia” y recordando que su legado exige memoria, dignidad y justicia. En sus palabras resonó una llamada clara a los alumnos: mantener vivo ese recuerdo y defender los valores de la libertad y la convivencia.
La gratitud que impulsa a dar la vida
El acto fue también una ocasión para reafirmar la identidad del Stella Maris College. En su intervención, el director, destacó los pilares permanentes del colegio: su referencia a la Virgen María —en su advocación Stella Maris— y la vivencia de una amistad con Cristo que impulsa a la excelencia.
Dirigiéndose especialmente a los alumnos, profundizó en el sentido de la gratitud, distinguiendo entre una gratitud cotidiana y otra más profunda, “honda, permanente, incesante”, que nace ante los grandes dones de la vida. Una gratitud que “nos llama a dar la vida”, a asumir responsabilidades y a estar a la altura de lo recibido. «Sed hombres de provecho agradecidos por tantos dones recibidos», exhortó a los alumnos.